La Colmena. La comunidad mas organizada.

Las abejas viven en comunidad. Son los insectos más organizados del mundo animal y, esta organización se basa en la distribución del trabajo. La mayoría de las tareas que emprende una comunidad, las realizan las abejas obreras, que son el grupo más numeroso. Son ellas las que realizan el trabajo de campo en el exterior del panal. Recorren un radio de hasta tres kilómetros posándose en distintas flores; allí juntan el polen, unos gramos diminutos que son vitales en la reproducción vegetal. También liban el néctar, un líquido dulce que producen las flores. El néctar es la materia prima que luego será transformada en miel. Además recogen de la naturaleza una sustancia pegajosa llamada Propóleos, que usarán como pegamento en la construcción del panal


El interior de la morada se encuentra dividido en numerosas celdas. Están construidas con cera que fabrican las abejas. En algunas de estas celdas, las obreras guardan el polen. En otras almacenan la miel. Pero, hay otras celdas que son cuidadas por obreras que no salen al campo sino que realizan sus tareas dentro del panal. En el interior de estas celdas custodiadas por las obreras, se encuentran los huevos que un día se transformarán en abejas. Las obreras protegen los huevos y los alimentan con polen, miel y jalea real, una secreción que producen sus glándulas. Estos huevos no contienen a los hijos de las obreras, sino a sus hermanas. En un panal todas las abejas son hijas de la misma madre: la abeja reina.

Cuando la reina cumple un ciclo, una nueva abeja reina ocupa su lugar. A través de esta compleja organización social, las abejas de un panal se suceden generación tras generación. Aunque la próxima camada de abejas se encuentra en las celdas que contienen los huevos, el secreto de la supervivencia de una comunidad de abejas está en las otras celdas que guardan el polen y la miel. Son las reservas energéticas con que se alimentarán durante el invierno. Los meses en que el exterior ya no guarda el polen ni el néctar.


El Apicultor

Observando el mundo de las abejas, el hombre pensó en cómo asegurarse la provisión de miel. Tenía que lograr que las abejas trabajen para él. Ya había domesticado a las plantas y los animales; se propuso entonces domesticar a los insectos. Así nació la apicultura, que se especializa en el cuidado de las abejas que producen miel. La apicultura modifica la conducta de las abejas desde el inicio de la comunidad con la construcción del panal. Al hombre no le es útil el panal natural.

Utilizando la colmena como vivienda las abejas continuarán su laborioso ciclo, cuidando los huevos o produciendo miel. Una de las tareas clave de la apicultura, comienza cuando la miel está madura. El momento de la cosecha se calcula cuando aproximadamente dos tercios del cuadro están cubiertos de miel. A partir de este momento, el apicultor realiza la extracción de la miel, a través de una serie de pasos que respeta rigurosamente. El ahumador atonta a los insectos facilitando la tarea. El apicultor alejará a las abejas de las celdas dejando libre el cuadro. Las abejas volverán al panal y seguirán su rutina trabajando en otro cuadro. La primera fase de la extracción está cumplida. La miel quedó en poder del apicultor.

La miel extraída se envasa para su comercialización o se la utiliza en la fabricación de otros productos como los caramelos de miel. La miel no es el único producto que se extrae de la colmena. También se comercializan la jalea real, el polen y el propóleos. El apicultor que logra instalar exitosamente la colonia de abejas en la colmena ve asegurada su producción de miel. Pero aquí no termina la colaboración de las abejas.
Una colonia bien instalada aumenta constantemente su población. Este crecimiento en la cantidad de insectos le permitirá al apicultor instalar otras colmenas. Para esto se vale de una conducta muy peculiar que asumen las abejas para evitar la superpoblación de la colmena. Así el apicultor logra controlar el aumento constante de su colmenar.

En la actualidad, la apicultura, es la base de una industria que anualmente comercializa toneladas de miel, junto a otros productos y genera una importante cantidad de divisas. Es una fuente de enriquecimiento humano, basada en la eficiente organización social de este insecto.